El pasado día 2 de agosto, nuestra comunidad parroquial, con nuestro párroco a la cabeza, peregrinó a Lourdes con la única intención de poner a los pies de la Virgen nuestras peticiones y sufrimientos. Fue una auténtica peregrinación: dormimos en el suelo, comimos bocadillos, pasamos mucho frío, nos duchamos con agua fría y, sobre todo rezamos.
En tan sólo una semana estuvimos en Pamplona, rezando en la Catedral, visitamos a los monjes de Leyre y San Millás de la Cogolla; pudimos llegar a Lourdes, haciendo el recorrido de los lugares más importantes de la vida de Santa Bernadette, participamos en la procesión de las antorchas con el rezo del Rosario y visitamos la Santa Gruta. Muchas fueron las peticiones que llevábamos a la Virgen y allí se las presentamos. Como regalo final, Dios nos permitió conocer el Monasterio de Sigena y, sobre todo a las Hermanitas de Belén, quienes tuvieron palabras de animo y fe para los jóvenes, matrimonios y niños.
Jamás podremos olvidar la Eucaristía que celebramos por la noche en Gazólaz (Navarra), en donde pedimos por nuestro hermano Pepe que esa misma mañana había partido al Padre.
Ver album de fotos
El pasado día 2 de agosto, nuestra comunidad parroquial, con nuestro párroco a la cabeza, peregrinó a Lourdes con la única intención de poner a los pies de la Virgen nuestras peticiones y sufrimientos. Fue una auténtica peregrinación: dormimos en el suelo, comimos bocadillos, pasamos mucho frío, nos duchamos con agua fría y, sobre todo rezamos.
En tan sólo una semana estuvimos en Pamplona, rezando en la Catedral, visitamos a los monjes de Leyre y San Millás de la Cogolla; pudimos llegar a Lourdes, haciendo el recorrido de los lugares más importantes de la vida de Santa Bernadette, participamos en la procesión de las antorchas con el rezo del Rosario y visitamos la Santa Gruta. Muchas fueron las peticiones que llevábamos a la Virgen y allí se las presentamos. Como regalo final, Dios nos permitió conocer el Monasterio de Sigena y, sobre todo a las Hermanitas de Belén, quienes tuvieron palabras de animo y fe para los jóvenes, matrimonios y niños.
Jamás podremos olvidar la Eucaristía que celebramos por la noche en Gazólaz (Navarra), en donde pedimos por nuestro hermano Pepe que esa misma mañana había partido al Padre.
Ver album de fotos