LITÚRGIA

 

 

Las celebraciones litúrgicas son momentos intensos en los que la comunidad parroquial se encuentra con Dios por medio de la Palabra y los Sacramentos e impulsa nuestros corazones a la conversión, primer paso para la construcción de una vida de amistad con Dios, de una vida genuinamente humana y cristiana.

En este grupo pretendemos profundizar y cuidar los carismas del culto y la liturgia propios de los laicos, tan importantes para la vida de la Iglesia. Preparamos y organizamos las distintas tareas de la celebración litúrgica: proclamar las lecturas, elegir y seleccionar los cantos, ambientar y adornar la iglesia... al ritmo que nos marca el año litúrgico.
 

Una de nuestras principales prioridades es la celebración de la Eucaristía cuidada especialmente para las familias de los niños que se prepara a recibir por primera vez el Sacramento de la Eucaristía. Desde el primer domingo de octubre hasta el último de abril, la asistencia de padres e hijos a esta Misa establece un puente de unión entre la catequesis y la vida litúrgica de la Iglesia. Pretendemos que el kerigma anunciado, sea vivido en el seno de la comunidad parroquial

 

 

 

Las celebraciones litúrgicas son momentos intensos en los que la comunidad parroquial se encuentra con Dios por medio de la Palabra y los Sacramentos e impulsa nuestros corazones a la conversión, primer paso para la construcción de una vida de amistad con Dios, de una vida genuinamente humana y cristiana.

En este grupo pretendemos profundizar y cuidar los carismas del culto y la liturgia propios de los laicos, tan importantes para la vida de la Iglesia. Preparamos y organizamos las distintas tareas de la celebración litúrgica: proclamar las lecturas, elegir y seleccionar los cantos, ambientar y adornar la iglesia... al ritmo que nos marca el año litúrgico.
 

Una de nuestras principales prioridades es la celebración de la Eucaristía cuidada especialmente para las familias de los niños que se prepara a recibir por primera vez el Sacramento de la Eucaristía. Desde el primer domingo de octubre hasta el último de abril, la asistencia de padres e hijos a esta Misa establece un puente de unión entre la catequesis y la vida litúrgica de la Iglesia. Pretendemos que el kerigma anunciado, sea vivido en el seno de la comunidad parroquial

 

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